Resumen:
Si piensas que esto es una historia de amor corriente y moliente estas equivocado/a. No enviaron a Kayla a la tierra para enamorarse sino para hacer su trabajo. Su misión es ir a la tierra para comprobar su estado y, si es necesario, cuando le den la orden, ELIMINAR A LA RAZA HUMANA. Todo iba a ir sobre ruedas hasta que conoce a Lucas, un chico que le enseña las maravillas del mundo y las razones para seguir viviendo con una raza tan horrible. ¿Podrá Kayla tomar una buena decisión? La raza humana está en manos de Kayla.
Capitulo 1:
Si quieres sobrevivir en la tierra solo hay una regla más que debes recordar:
''No le importas a nadie así que no esperes compasión''
Esas fueron las últimas palabras que me dijeron mis padres antes de meterme en la nave y enviarme a la tierra. Como ves, no soy humana, pero si vengo de la tierra. Mis antepasados vivían en la tierra pero como esta enfermó tuvieron que ir a otro planeta que estaba en mejores condiciones, Úrsum, pero ahora nuestro planeta explotara en 8 meses. Mi misión es volver a la tierra para comprobar su estado y cuando llegue el momento, si es necesario, ELIMINAR A LA RAZA HUMANA. Mi hermana y yo somos las únicas gemelas sobrevivientes en nuestro planeta, y como mantenemos un vínculo muy fuerte podré contactarme con ella esté donde esté. Me eligieron a mi y no a mi hermana para la misión porque yo sé más idiomas humanos que ella, también se más historia de cada país y de la humanidad. La verdad es que ni mi hermana ni yo nos parecemos mucho a unas humanas pero comparadas con las demás nos parecemos un montón. Mis superiores han querido enviar a una Ursulana a la tierra y no un Ursulano porque ya que nosotras tenemos más cuidado. El viaje en la nave duró varias horas. Tuve tiempo para reflexionar, me dijieron que me iría a la universidad de ciencias de San Diego y me llamaría Kayla Cardwich. he estado dibujando y estos son mis dibujos:
Lo siento, dibujo muy mal. Ya solo falta una hora para llegar a la tierra y no me podría estar divirtiendo más... estoy de broma, no podría estar más aburrida.
Ya puedo ver la tierra, voy a aterrizar en 3, 2, 1 y...Crash!!! Noooooo. He aterrizado en un vertedero de San Diego, que asco. Ojala pudiera abortar la misión y volver a casa que es lo que estoy deseando. ¡¡ODIO LA TIERRA!! Los humanos son unos idiotas, no les importa nada y van por ahí destrozándolo todo. Bueno, no me puedo quedar aquí quejándome de todo, tengo que esconder la nave para que ningún chulito venga aquí y la rompa o desmonte o llevarla a otra galaxia. Me imagino la cara del idiota que lleva mi nave a otra galaxia cuando llegue yo y le mate... Me encanta la cara de terror en los ojos de los niños. Como ves, no me entusiasma mucho venir aquí así que voy a terminar mi trabajo lo antes posible, me dedicare solo a mi misión y a mis estudios. Porque aunque no me guste la raza humana me encanta la historia de la humanidad y las matemáticas y biología, astronomía... Pero en mi planeta no tenemos esa información así que voy a intentar aprender todo lo que pueda. Debería ir a buscar el piso donde me voy a quedar 7 meses. A buscar.
Escondí la nave en el vertedero, que asco, y me dirigí a buscar mi piso. Después de 20 minutos andando aleatoriamente por las calles encontré mi piso y justo al lado ¡¡MI UNIVERSIDAD!! Estaba tan contenta hasta que alguien se me acercó por la espalda:
-¿Quieres dar una vuelta, preciosa?- dijo. Grité cuando me tocó y le tiré al suelo. De pronto se escucharon un montón de carcajadas, me giré y vi un grupo de idiotas riéndose de su amigo en el suelo. Los estaba mirando a todos sin la menor importancia hasta que mis ojos cayeron en un chico alto de pelo rojizo con los ojos verdes, temí por mi vida cuando dije en un susurro:
-Es guapísimo.-
-¿Que has dicho chica?- preguntaron.
- Na...nada-
-Sentimos mucho si te hemos asustado pero es que era una prueba para ver como de miedica eras, se lo hacemos a todos los que llegan nuevos, aunque siempre es una prueba distinta. Yo soy Blake, el que está en el suelo es Dani, el del pelo azul es Ichigo y el de pelo rojizo es Lucas.-
-Encantada- dije seriamente sin olvidarme de mi misión.- Tengo que irme.-
-Nos vemos en clase o puede que esta noche que hay una fiesta, si quieres nos pasamos a recogerte y...-
Escondí la nave en el vertedero, que asco, y me dirigí a buscar mi piso. Después de 20 minutos andando aleatoriamente por las calles encontré mi piso y justo al lado ¡¡MI UNIVERSIDAD!! Estaba tan contenta hasta que alguien se me acercó por la espalda:
-¿Quieres dar una vuelta, preciosa?- dijo. Grité cuando me tocó y le tiré al suelo. De pronto se escucharon un montón de carcajadas, me giré y vi un grupo de idiotas riéndose de su amigo en el suelo. Los estaba mirando a todos sin la menor importancia hasta que mis ojos cayeron en un chico alto de pelo rojizo con los ojos verdes, temí por mi vida cuando dije en un susurro:
-Es guapísimo.-
-¿Que has dicho chica?- preguntaron.
- Na...nada-
-Sentimos mucho si te hemos asustado pero es que era una prueba para ver como de miedica eras, se lo hacemos a todos los que llegan nuevos, aunque siempre es una prueba distinta. Yo soy Blake, el que está en el suelo es Dani, el del pelo azul es Ichigo y el de pelo rojizo es Lucas.-
-Encantada- dije seriamente sin olvidarme de mi misión.- Tengo que irme.-
-Nos vemos en clase o puede que esta noche que hay una fiesta, si quieres nos pasamos a recogerte y...-
-Vale, adiós-Fui corriendo a mi piso para escapar del sentimiento que me invadió cuando vi al chico ese,...Lucas, que nombre terrestre tan raro.
Llegué a mi nuevo piso y mi puse a desempaquetar, no me había querido dejar nada en casa así que me había traído casi todo…Que desorden. No me quería olvidar de nada así que me había traído todo lo esencial. Cuando sonaron las doce en mi preciado reloj de mi grupo de música favorita había terminado todo, hasta había puesto mi alfombra morada de piel de ‘’shuogirt’’. No me había sentido tan en casa desde que llegué a la tierra.
-¡¡Por fin me puedo dormir!!-
Toc toc toc, se escuchaba a alguien en mi puerta. Me pregunto quién será, si acabo de llegar y no conozco a nadie. Espero que no sean los idiotas de la broma y ..Lucas. Me dirigí a la puerta para abrir pero me costó un poco ya que no sabía cómo hacerlo. Abrí la puerta esperándome encontrar con esos idiotas pero mi sorpresa fue mayor al ver a dos chicas.¿¿¡¡!!??
-Emm, hola, ¿os puedo ayudar en algo?- Dije, muy sorprendida.
-Preciosa, no piensas ir a la fiesta así vestida, ¿verdad, cariño?- dijo la rubia, me miró de arriba abajo, juzgándome.
-Date prisa chica que para arreglar ese desastre vas a tardar toda la noche. jijiji.- Dijo la otra.
-Blake y los demás nos han dicho que pasemos por todos los pisos para buscarte y traerte a la fiesta, les has tenido que haber caído bien para que nos manden por todos los pisos. Así que ya te vas arreglando.- Dijo la rubia, de repente entraron en mi piso y fueron a mi armario a buscarme ‘’ropa decente’’ como dicen ellas. Pues claro que estoy hecha un asco, he estado desde las ocho ordenando mi piso y me iba a ir a la cama.
-Qué cuarto más raro tienes, y la ropa… ni te hablo de ella. A ver que tenemos por aquí.- Se pusieron a tocar y desordenar todo mi armario y eso que había tardado un montón en ordenarlo.
-Esto, esto es lo que te vas a poner. Vamos, date prisa que nos están esperando.- Dijo la rubia- Angelique, se un cielo y tráeme mi bolso que he dejado en su cama. Ok?-
-Vale Steffanie.-
-¿Para que quieres tu bolso? – Pregunté.
-Bonita, la ropa solo es lo primero, no vas a ir con esa cara de muerta de sueño, a que no.- Dijo Steffanie, Es que estoy muerta de sueño, le quería decir eso pero no me salían palabras. Cuando llegamos a la fiesta era todo música a tope y un montón de gente en un espacio cerrado, que incómodo. No era que nunca había ido a una fiesta pero es que las fiestas en Úrsum son más tranquilas. Estaba con Angelique y Steffanie cuando vi a Lucas por el rabillo del ojo. Estaba especialmente guapo en la fiesta, no me había fijado en su mirada distante cuando le había visto en el vestíbulo. Qué guapo. Hiiiiiiiii. No me atrevía a separarme de las chicas esas ya que no conocía a nadie. Después de unos instantes vi a Blake acercarse, y con él toda la pandilla: Dani, Ichigo, Lucas y una chica que iba con Ichigo.
-Preciosas, ¿cuál de las tres quiere bailar conmigo?- Dijo Dani, riéndose y acercándose a Angelique que a la vez se rió suavemente.
-Lucas, ¿No me vas a pedir que baile contigo?- Dijo Steffanie.
-Steff, no voy a bailar, sabes que no me gusta.- Se le notaba un tono enfadado, como si lo hubieran presionado a venir a la fiesta. Como a mí con la tierra, aunque no se puede comparar.
-Y tu, Kayla, ¿a ti te gusta bailar o eres tan aburrida como Lucas?- Dijo bromeando Blake- ¿Quieres bailar?-
-Vale, pero no sé bailar muy bien.- Eso era mentira, era la mejor de mi planeta bailando, hasta había ganado un concurso pero en la tierra no me sabía ningún paso. Blake me cogió de la mano y me llevó a la pista de baile. Se puso a bailar y yo le seguí como pude pero me costó un montón.
-Ha ha. Es que nunca has bailado en tu vida.- Me dijo uno de los chicos que estaban bailando a nuestro alrededor.
- Oye tío, no te rías de ella.- Dijo Blake, colocándose delante de mí como para defenderme.
-Pero si solo nos queremos divertir un poco con ella.- Dijo otro que me agarró por detrás y me tiró hacia él.
-Suéltame, déjame ir.- Le dije pero este no me hizo caso y no me soltó.
-La chica ha dicho que la sueltes, así que ya la vas soltando.- Lucas había venido y le había cogido la mano al pervertido que no me soltaba. Después se enfadaron esos idiotas y se pusieron a pelearse con Blake y los chicos. No sé cuánta sangre había porque Blake le dijo a Lucas y a Dani que me llevaran a mí y a Steff y Angelique. Dani se llevó a las otras dos chicas a su piso y Lucas me llevó al mío. Antes de que me metiera corriendo en mi piso Lucas me cogió del brazo y me giró para que le estuviera mirando a los ojos.
-Siento mucho lo que ha pasado ahí abajo.- Después de eso le miré fijamente y le dije claramente.
-Los humanos sois idiotas, lo resolvéis todo con la violencia.-Rápidamente entré en mi piso y le cerré la puerta en la cara, sin darle tiempo a responderme. Uff, por fin me he apartado de él. No puedo aguantar la presión que siento en el pecho cuando estoy con él. ¿Qué será lo que siento? Bueno debería olvidarme de eso ahora y saber que mañana podré aprender más sobre la raza humana.¡¡¡Yipeeee!!
Eran casi las dos cuando me fui a dormir. Y encima la fiesta me había quitado el sueño. De este modo no me iba a acostar nunca. Pero al final el sueño me atrapó